Pole Dance: una disciplina que desafía estereotipos

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Imagen extraída de latercera.com

Una barra vertical, el arte y la pasión se unen al desempeñar el Pole Dance, deporte que actualmente cuenta con mucha popularidad, tanto a nivel nacional como regional. Aunque aún tiene que luchar contra prejuicios que lo relacionan con bailes de cabaret, quienes lo practican insisten en no minimizar su desempeño.

Desde el siglo XII, las danzas utilizando la barra han tenido diversos nombres y formatos. India y China son algunos de los tantos países que forjaron la disciplina hasta llegar a Estados Unidos en los años 60 y finalmente desenvolverse en circos, clubes y bares nocturnos. Sin embargo, en los 2000, el Pole Dance comenzó a desarrollarse como arte y deporte.

Como resultado de los méritos atléticos y técnicos que exige la disciplina, se ha logrado despojar de algunos prejuicios, creando sus propios campeonatos y Federación Internacional, organización que reconoció de forma provisional el Pole Dance como deporte en 2017, figurando actualmente en la lista del Comité Olímpico Internacional para integrarse en un futuro al evento.

Representante del Pole Dance Chileno

Francisca Murillo, también conocida como Fran Caño, es una de las principales exponentes a nivel nacional de esta disciplina. “Empecé a los 29 años, soy instructora y siempre he bailado, pero nunca lo había explorado. Fue muy rápido como lo empecé a aprender y sin darme cuenta gané los primeros campeonatos nacionales”, así la deportista describe sus comienzos en el Pole Dance a nivel profesional.

A pesar de ser de las primeras chilenas en salir a competir al extranjero y en certificarse profesionalmente como instructora, según menciona Murillo, “tengo que dar muchas explicaciones, de por qué hago Pole Dance y me preguntan si me sacó la ropa, y ahí yo tengo que explicar que es algo deportivo”. Por lo tanto, pese a que su desempeño en la disciplina está en un nivel profesional, los cuestionamientos persisten. 

Es por lo mismo que Francisca en 2010 crea la academia Pole Fly ubicada en San Pedro de la Paz, con el objetivo principal de fomentar la disciplina a nivel regional, cumpliendo un papel de “sembradora de esta danza en Chile”, como ella lo describe. Además, la deportista destaca que sus clases son desde los 8 años, lo cual ha sido crucial para su desmitificación. “Ser de las primeras clases de Pole Dance para niños, ayudó a romper con el tabú de que es bailar sacándose la ropa”, señaló.

Arte y deporte 

Cuando la destreza deportiva y la expresión artística se fusionan, aparece una disciplina que rompe estereotipos. Sin embargo, el Pole Dance no está libre de exigencias que desafían a quienes lo practican. Requiere de una exhaustiva preparación física, al mismo tiempo que exige proyectos coreográficos y protocolos estéticos, ya que prohíbe el uso de todo lo confeccionado en cuero, goma y látex, al contrario de lo que se cree popularmente sobre sus regulaciones. 

Además, como todo arte, la pasión forma parte fundamental, pero hay que tener presente que cuando alguien quiere comenzar a practicar Pole Dance debe considerar la previa preparación física, pero como menciona Francisca desde su experiencia como instructora, “nadie nace fuerte, flexible y coordinado, todo se arregla con cariño y disciplina, todo lo que uno quiere hacer se aprende, estoy convencida de que el cuerpo humano no tiene límites”, recalcó.

Por lo que, la inexperiencia no es un impedimento y aún menos considerando que este deporte evoluciona constantemente, incluyendo una amplia gama de estilos, reconociéndose a día de hoy 4 diferentes modalidades del Pole Dance, dentro de los cuales se encuentra Pole Sport, Exotic Pole, Pole Art y Pole Fitness. Todos estos dirigidos a diferentes áreas y objetivos dentro del arte.

El Pole Dance es un ejemplo de como la pasión y el arte pueden desafiar lo establecido, transformando un baile encasillado en clubes nocturnos a reconocerse como un deporte y disciplina artística legítima. El lugar que hoy ocupa es gracias a la persistencia de deportistas como Francisca Murillo, que invitan a apropiarse y ser parte de este símbolo de superación y dedicación.

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